Para llegar a tiempo, tuvimos que salir casi a segunda hora de la mañana ( a las 9:15 ) del miércoles pasado ya que nos dieron cita muy pronto. Cogimos un bus y en unos veinte minutos ya estábamos ahí. Tardamos un poco en llegar, ya que el bus nos dejaba en Colón y la embajada, aunque estaba en la calle Serrano, estaba en el portal número 26 y como éste no era muy llamativo que digamos pasamos como dos o tres veces hasta que nos dimos cuenta. La Embajada en sí se encontraba en la séptima planta de un lujosísimo bloque. Cuando entramos por fin, eran las diez casi y además nos tuvieron un rato esperando en la sala de espera o recepción hasta que Christian (el hombre con el que íbamos a entrevistarnos) estuviese listo para nuestras preguntas.
Cuando nos llamó, pasamos a una salita donde le explicamos en qué consiste TourAtocha y le pedimos que nos explicase cosas que distinguiesen a su país de los demás ( como por ejemplo, porqué creía que su país era el más feliz del mundo), demás preguntas turísticas, como:
-¿Qué hay que en su país que todo el mundo conozca, y que a la vez sea específico suyo?
A lo que nos contestó que los cuentos infantiles, escritos muchos por un danés que es conocido mundialmente : Hans Christian Andersen.
Le preguntamos entonces que qué podíamos poner en el puesto danés de María Auxiliadora y nos contó que en Dinamarca es muy característico ver por las calle puestos donde venden pequeñas salchichitas y que podríamos hacer algo así en María Auxiliadora.
Hicimos unas cuántas preguntas más ,claro, pero las más importantes y que nos aportaron más ideas para nuestro puesto fueron ésas.
Cuando hubimos acabado, nos despedimos después de darle las gracias y nos volvimos a clase.